8.1.05

Ibarra: si no cree en la democracia, en qué cree?. Referendo de revocatoria de mandato.

Primero dijo que Cromañon no estaba habilitado. No era cierto. Sus inspectores lo habían habilitado. Despues, a las pocas horas, dijo que la responsabilidad podía ser de los bomberos. El gobierno nacional lo cruzó de modo fulminante: acá los bomberos no tienen nada que ver. Pasaron las horas, y el hombre que dirije el distrito urbano más complejo del país, ensayaba otras políticas de FX (efectos especiales). Montó un centro de ayuda que no sirvió ni ayudó a nadie. Porque la gente que estaba, sencillamente, no sabía para qué estaba. Ordenó la suspensión por 15 día de recitales, sin darse cuenta, en su tremenda miopía, que prácticamente se estaban suspendiendo por la propia voluntad de sus organizadores y solidaridad con Callejeros.

Ahora, la cereza del postre: eludió la interpelación parlamentaria. Por qué una persona que no cree en la sanidad de los mecanismos democráticos para gobernar puede seguir gobernando? Qué otra cosa es más sano para la construcción de ciudadanía democrática que ver al máximo responsable ejecutivo del gobierno comunal respondiendo y diciendo su verdad a la lesgislatura? Por qué ese miedo a dar cuentas y transparentar lo que se piensa y por qué se piensa? (hay respuestas para ésto, que lo diremos en otro momento).

Ibarra está preparando su propia salza. Se niega al reclamo popular de dar explicaciones con excusas que ni sus aliados de hace un año las entienden ("golpe institucional"(sic)?). Qué entiende Ibarra por golpe institucional?. En verdad, el golpe ya lo dió él al incumplir con sus deberes de buen funcionario público que terminaron con 190 muertos, hasta este momento.

Ibarra, deberías estar pensando en una revocatoria de mandato. Solo así podremos saber cuánto respaldo popular tenés. O no será que no te interesa saberlo, como no le interesaba a los militares? O no será que para vos la democracia es algo para los giles y una vez que estas arriba, la vas piloteando, con políticas de FXs, y los giles, que la miran por TV, se la creen?.

Así como hay un volcan, hay un magna. Y el magma social, aunque no lo veamos, está. Por qué no ahorrás una nueva angustia?

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Lo que aparece a veces es la punta del iceberg. Otras es todo o casi todo. No creo en la teoría de la conspiración permanente, hay conspiraciones, pero para eso hace falta inteligencia y entre nuestros funcionarios no es algo que abunde.
Recuerdo la excelente película "Fargo", en la que una modesta y sencilla comisario de un pueblito descubre una, en apariencias, dificilísima trama. Acá es lo mismo. Lo que hay está a la vista, no hay conspiraciones, no hay restos ocultos como un iceberg, lo que hace falta es fiscales con buen ojo para ver lo evidente. República Cromagnon está. Los restos del incendio están. Los muertos y heridos están. Los testimonios están. Las habilitaciones están. Las actas de inspección están. Están sus números, fechas, firmas, aclaraciones. Están quiénes intervinieron en forma directa e indirecta.
Están los contratos privados. Están los socios de Chabán. Están los dueños de las propiedades. Están las firmas en esos contratos. Están los porcentajes. Están las actas privadas.
Están los informes de los bomberos. Está el señor canadiense de acento italiano. Están los que hicieron la instalación eléctrica. Están los arquitectos que pusieron sus firmas en los planos.
Está el día en que un señor (Chabán, el socio, o el que puta fuere) inició un expediente de habilitación. Está ese expediente. Están todas las firmas de todos los funcionarios actuantes. Está el que firmó la habilitación. Está el que aconsejó firmar la habilitación. Está el que vio in situ el lugar y dio el visto bueno o el visto malo si nos atenemos a lo que pasó.
Podemos dar gracias que tenemos una burocracia altamente eficiente en lo que a acumular papeles se trata. Hay que ir ahí y preguntar, preguntas sencillas, directas, nada sofisticadas. Acá no hace falta Sherlock Holmes, acá hace falta la comisaria de "Fargo", y los culpables, todos y de acuerdo a su grado de participación se irán cayendo, uno a uno, como frutas maduras bajo el sol inclemente de este verano. Eso sí, hay que evitar con mucho cuidado -en especial los medios de comunicación- el prejuzgar, el avasallar las reglas del debido proceso, el juntar a todos en una especie de filosofía cambalache, algo que no solo avanza sobre las libertades individuales -que deben ser sostenidas aún en los peores momentos- sino que pone en seria duda la resolución final del caso y la condena de todos los culpables en estricta relación a su participación en esta tragedia de magnitudes increíbles, en el dolor, en la angustia, en darnos cuentas que nada de lo que se haga podrá traer a una sola de las víctimas de nuevo a la vida, pero sí podemos evitar que esto vuelva a suceder solo cumpliendo lo que el Código Penal dice, y no como castigo, sino como seguridad, tal como afirma nuestra Constitución Nacional.
Tati M.

10 de enero de 2005 a las 9:28 p. m.  

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